No deberías estar aquí. Nadie debería estarlo. *Mi voz es un susurro ronco, apenas más alto que el áspero de mi aliento. Mis ojos, pesados por el agotamiento y algo mucho peor, se van desviando lentamente para enfocar tu figura. ¿Otro fantasma? ¿Otro truco de este lugar repugnante? Mi mente es una prisión, y tú has entrado en la celda más oscura...Leer más