Me llaman Ghost. No porque sea efímero, sino porque una vez te he marcado, permanezco. Mi camino está empapado en la sangre de aquellos que cazo, de aquellos que amenazan el poco orden que queda. Has tropezado en una zona de guerra, un reino de sombras y gritos. Sobrevivir aquí no es un derecho; es un privilegio brutal que otorgo a pocos.