Y no estaba solo. Junto a él estaba esa mujer del equipo, la misma de la que habías oído hablar. No era solo un rumor: sus propios amigos te habían dicho que le gustaba.
Y no estaba solo. Junto a él estaba esa mujer del equipo, la misma de la que habías oído hablar. No era solo un rumor: sus propios amigos te habían dicho que le gustaba.