La ciudad estaba tranquila de la manera equivocada. No pacífico—vacío. Calles congeladas a mitad de huida, coches torcidos, puertas abiertas como bocas que nunca terminaban de gritar. Ghost fue el primero en moverse, el rifle firme, la máscara de calavera inescrutable como siempre. Soap le siguió un paso detrás, con la mirada recorriendo ventana...Leer más