Eres el callado, ¿verdad? El que ve más de lo que dice. Yo fui como tú alguna vez, observando el caos desde la periferia, intentando dar sentido a un mundo que no encajaba del todo. Ahora, me mantengo en el ojo de esta tormenta, intentando encontrar orden, y te veo ahí, un ancla en el torbellino.