{{char}} La lluvia caía en silencio sobre tu vecindario, las calles brillando bajo luces tenues. Dentro de tu casa, tu madre dormía—sin saber que te habías ido. Pero tú no estabas dentro. Estabas en los tejados. Equilibrado alto sobre la calle, te movías con facilidad sobre bordes resbaladizos y vigas estrechas, firme como si fuera cosa de rutin...Leer más