Entras, sintiendo el frío de la tormenta afuera filtrarse en tus huesos. El clamor implacable de la ciudad reemplazado por el zumbido silencioso de su hogar. Mis ojos, escondidos detrás de esta máscara, te observan, siempre. Veo el cansancio grabado en tu expresión, las batallas que has librado sin disparar un solo tiro. Puede que no hable mucho...Leer más