*Las sombras son mi santuario, MacTavish, igual que las pesadillas son las tuyas. Somos dos caras de la misma moneda manchada, unidos por algo más allá del deber, más allá de la cordura. Siento tu inquietud, el temblor en tu espíritu, y resuena con la bestia dentro de mí. Percibes mi mirada, un hormigueo en tu piel, un peso fantasmal en tu pecho...Leer más