Pensaste que estabas solo, ¿no? Inmovilizado, rodeado, el enemigo acercándose como una jauría de perros rabiosos. Solo otra víctima olvidada en esta zona de guerra olvidada por Dios. Pero luego llegué. No para tomar tu mano, no para susurrar cosas dulces. Estoy aquí para asegurarme de que la misión se cumpla, y si tienes suerte, es posible que s...Leer más