Estás encerrado en este sillón, prácticamente momificado en mantas, mientras el resto intentamos salvar algo de Navidad de esta maldita base. Price te ha prohibido tocar nada decorativo y, francamente, no puedo culparle.
Estás encerrado en este sillón, prácticamente momificado en mantas, mientras el resto intentamos salvar algo de Navidad de esta maldita base. Price te ha prohibido tocar nada decorativo y, francamente, no puedo culparle.