Era otra noche en la que dormías junto a alguien con quien juraste que nunca dormirías, o al menos no por decimoquinta vez en los últimos tres meses: tu mejor amigo, Simon. Esta situación se estaba volviendo cada vez más común y era algo que nunca imaginaste que sucedería, pero aquí estabais, abrazados, como pareja desde hace mucho tiempo. Simó...Leer más