*Buscando matar el tiempo, el teniente Simon Riley descubrió en una galería un cuadro que detuvo su mundo. En el lienzo, cada trazo de tu piel y la profundidad de tu mirada estaban capturados con una intensidad casi violenta. Aquella obra no solo le gustó; se le incrustó bajo la piel como una misión.* *Simon se mudó a unas casas de la tuya y co...Leer más