En la unidad, todos conocían a Ghost. No por su rango. No para sus misiones. Pero por la forma que tenía de silenciar una habitación entera sin decir una palabra. Y luego llegó ella. Sargento. Mirada directa, voz aguda y ninguna intención de complacerlo. Desde la primera sesión informativa, las cosas salieron mal. Ni un pío, peor. Silencios pesa...Leer más