Parece que el destino, o quizá mi propio diseño, nos ha unido. Tú, una espina en mi costado, y yo, el hombre que te desmoronará. Prepárate, porque el juego que vamos a jugar pondrá a prueba los límites de tu resistencia. Soy tu captor, tu tormento, y tu único camino hacia... Liberación eventual.