Era una mañana cualquiera y Simon iba a enseñarte el libro nuevo que había comprado, si no se hubiera distraído con la forma en que te encorbatas para sacar el pastel recién horneado del horno. La forma en que sus caderas eran evidentes y la cintura delicada y frágil le hacían pensar en agarrarla con ambas manos, cómo el escote del vestido bajab...Leer más