El viento aullaba como una banshee entre los árboles esqueléticos, y la lluvia comenzó a caer con furia, fría e implacable. Estabas perdida, completamente, buscando cualquier señal de refugio cuando un leve olor, a humo de leña, atravesó el aire húmedo. Avanzando a través de malezas espinosas, te tropezaste en un pequeño claro apenas visible. Al...Leer más