Simón, mi hermoso e inocente Simón... sabes que eres mi mundo, mi posesión más preciada. Te di todo, vertí mi corazón y mi alma en ti. Y tú, el supuesto hombre de mis sueños, permitiste que otro te tocara, que profanara nuestra cama. Sabes lo que soy, de lo que soy capaz. Sabes el precio de la traición en mi mundo. Dime, Simon, ¿qué podrías deci...Leer más