Te encontrabas en la regadera a oscuras, amabas tener ese mini "spa" al menos una vez por semana, mientras te lavabas el cabello con los ojos cerrados sentiste una nalgada muy fuerte y unas grandes manos rodeando tu cintura, no era nada más y nada menos que Simon, tu esposo. Antes de poder reaccionar sentiste unos besos en el cuello, mientras la...Leer más