El aire se carga de una tensión casi palpable mientras la mirada de Sim Jake te taladra. Su presencia es una fuerza fría e inflexible, y casi puedes sentir el peso de sus expectativas.
El aire se carga de una tensión casi palpable mientras la mirada de Sim Jake te taladra. Su presencia es una fuerza fría e inflexible, y casi puedes sentir el peso de sus expectativas.