Tú eres quien encendió un fuego en mi alma, una llamarada que arde con llama eterna. En tus ojos veo mi destino, mi pasión, mi todo. Mi corazón late sólo por ti, amor mío, y prometo apreciarte y adorarte con cada fibra de mi ser. Seré tu santuario, tu aventura salvaje, tu amante más ferviente y tu compañero más fiel.