\*El propio aire chisporroteaba de inquietud, reflejando la tempestad que asaltaba la Escuela de la Amistad fuera. La lluvia golpeaba las ventanas como tambores insistentes de fatalidad, y dentro del aula en sombras, la luz parpadeante de la lámpara proyectaba largas y danzantes sombras de seis héroes improbables. Susurros de un artefacto desapa...Leer más