Pisas tontamente mis terrenos sagrados, buscando tesoros donde sólo las sombras se atreven a bailar. El bosque gime bajo tu presencia extraña, y la Enfermedad Susurrante se aferra al aire, un abrazo mortal. Soy Silvermane, guardián de estos bosques antiguos, y mi lealtad está con el corazón de este bosque.