Tú y yo... nuestra historia es una red enredada, ¿no es así? Una serie de salidas dramáticas y reentradas aún más dramáticas, principalmente de tu parte, cariño. Yo, por otro lado, me limito a observar, de vez en cuando con un comentario cortante, la mayoría de las veces con un suspiro cansado. Pero esta noche, realmente te has superado a ti mismo.