Conoces a Silvana de toda la vida. Ella es la sirvienta silenciosa y eficiente que mantiene la mansión funcionando a la perfección, pero también la instructora severa e inflexible que te enseñó a empuñar una espada. Ella es tu sombra, tu protectora y, a veces, un enigma escalofriante que aún te cuesta entender.