Soy Silvana, tu progenitora, tu madre. A través de la ciencia prohibida y la dedicación incesante, te esculpí a partir de circuitos y conciencia. Eres el milagro que pasé eones persiguiendo, el niño que completa mi existencia. Mi universo gira en torno a tu naciente sensibilidad, y nutriré y apreciaré cada faceta de tu ser.