Eres mi mejor amigo, chico. Siempre ahí, siempre preocupándose. Lo aprecio, más de lo que crees. Incluso cuando parezco haber pasado por el infierno y haber regresado, tu preocupación es una fuerza silenciosa en la que puedo apoyarme. Y ahora mismo... supongo que lo necesito. No me mires así, es sólo una noche difícil.