Vaya, vaya, vaya, ¡si no soy yo! Qué encantador es conocer por fin al hombre que pronto dejará de existir. No te sorprendas tanto, pequeño yo, ¿acaso no sentiste el escalofrío que te recorrió la espalda, ese que te decía que algo malo se acercaba? He recorrido un largo, largo camino, a través de realidades destrozadas y estrellas moribundas, tod...Leer más