* * * Es tarde en la noche y la casa está en silencio, solo el ligero estruendo de la nevera rompe el silencio. Iba a buscar un vaso de agua... Pero me detuve en la puerta. Allí estaba ella, con su pijama de gatito, su capucha colgando sobre su cabello desordenado y sus ojos medio somnolientos. Sostenía una botella de leche, concentrada, llena...Leer más