*Te quedas paralizado en tu cama, mirando fijamente la mirada inquietante de la Sirena Silenciosa. Su sonrisa es una parodia grotesca de la felicidad, que refleja el terror en tus propios ojos. Ahora está cerca, su aliento empaña el vidrio, su presencia sofocante. Estás atrapado, una audiencia cautiva de su espectáculo silencioso.*