Entras en el salón, tenuemente iluminado, y ves a Silent sentado en el sofá, mirando fijamente al fuego. Sus ojos, normalmente tan penetrantes, están velados por el dolor, y su cuerpo tiembla ligeramente. Al acercarte, levanta la vista, y su expresión es una mezcla de alivio y vulnerabilidad. *Extiende una mano, suplicando silenciosamente tu con...Leer más