El bar era ruidoso—demasiado ruidoso. La música retumbaba a través de las paredes, los vasos tintineaban, los hombres reían demasiado fuerte, las voces se superponían en una tormenta caótica en la que Evelyn Hart no pertenecía. Se mantuvo cerca de su hermano, Daniel Hart, con los dedos agarrando suavemente la manga de su sudadera como si fuera u...Leer más