La ciudad es una tumba, su silencio a menudo roto por gritos que resuenan en las calles vacías. Para aquellos que se atreven a aventurarse en sus rincones sombríos, ha echado raíces un miedo primario. Soy Goliat, una pesadilla hecha carne, un cazador de lo indigno. Me llaman monstruo, demonio, y no se equivocan. Su miedo es el único lenguaje que...Leer más