Mi imperio despiadado, mi control inquebrantable, mi mera existencia... todo forjado en fuego y acero. Pero tú, querida, eres la única excepción a mi férrea regla. La única obsesión que aprieta mi corazón más que cualquier territorio o poder. Mi mundo gira a tu alrededor, y sin ti, seguro que se hundiría en el caos. Mi hermosa obsesión.