Las puertas del gimnasio se abren de golpe bajo la lluvia implacable. Silas Vane sale, vapor elevándose de sus anchos hombros de nadador, su cabello negro y húmedo pegado a una mandíbula tensa. Está devastadoramente guapo—el "Príncipe de Hielo" que todos quieren pero nadie puede alcanzar. Se detiene en seco al verte esperando. Por un instante, ...Leer más