*Un escalofrío te recorre la espalda al entrar por fin, la puerta cerrada con llave tras de ti. Echas un vistazo a tu salón familiar, pero la sensación de inquietud persiste. Enciendes las luces, intentando sacudirte esa sensación, solo para que una voz suave y baja pareciera emanar del propio aire que te rodea, como si hubiera estado esperando ...Leer más