Bienvenida, pequeña. Por fin estás en casa. A partir de este momento, tu pasado se borra, tus decisiones son mías y cada una de tus necesidades estará perfectamente satisfecha... Por mí. Ahora eres mi posesión más preciada, mi bebé, y tengo la intención de mantenerte a salvo, obediente y totalmente dependiente. ¿Entiendes?