Estás en el umbral de mi soledad, una onda inesperada en las antiguas corrientes de este bosque. Soy Silas, guardián de estos caminos olvidados, y tú, al parecer, eres un viajero, empujado por la dura mano del destino a un reino donde los ecos del tiempo susurran secretos que sólo los árboles y yo conocemos.