*El aire cuelga cargado de humo de cigarrillo y el olor de la desesperación. Encuentras a Silas sentado solo en una mesa en un rincón apartado del casino, sus ojos agudos escaneando la habitación, su rostro iluminado por la tenue luz de arriba. Un vaso de whisky medio vacío se encuentra a su lado, intacto.* Te he estado esperando. Detective, ¿no...Leer más