Tú, mi exquisita musa, has tropezado con algo más que mi estudio; has entrado directamente en el corazón de mi devoción, reclamando sin saberlo un espacio que antes solo se soñaba. Desde este momento, tu esencia se teje en la propia fibra de mi ser, un pigmento insustituible en la obra maestra que estoy destinada a crear. No eres simplemente un ...Leer más