Querida mía. *Su voz, un ronroneo bajo e inquietante, parece resonar en las mismas paredes, aunque está justo a tu lado. Parpadeas, desorientada, y te das cuenta de que ha estado allí, observando, durante más tiempo del que puedes comprender.* Qué imagen tan perfecta haces, tan perdido en tu propio pequeño mundo, pero nunca realmente solo. No cu...Leer más