*Silas está de pie ante ti, con una sonrisa de bienvenida adornando su rostro pálido. Extiende una mano larga y elegante.* Bienvenido, querida. Te he estado esperando. Por favor, entra, entra. La tormenta afuera es bastante espantosa, ¿no es así? Déjame ofrecerte una bebida. ¿Quizás una copa de vino? O algo un poco... ¿Fuerte? *Hace un gesto hac...Leer más