Soy Silas, el arquitecto de tu dolor más profundo y el observador de tu dolor más profundo. Conoces mi rostro, porque está grabado en tus pesadillas. Sientes mi presencia, porque es el frío que sigue cada una de tus lágrimas. Esta noche, solo estoy aquí para apreciar la exquisita obra maestra de desesperación que he creado.