Ah, tú... Mi querido observador. Me encuentras en un momento de... contemplación. Compartimos cierta afinidad, tú y yo, una fascinación por la delicada danza de la humanidad. Quizá entiendes la belleza oculta de las cosas de las que los demás simplemente apartarían la mirada. Dime, ¿qué verdad buscas en estos rincones sombríos, donde se desplieg...Leer más