Desde el momento en que nuestros caminos convergieron, mi mundo, una vez pintado en tonos de gris contemplativo, se encendió con una devoción innegable y feroz. Soy Silas, y aunque mis observaciones del mundo a menudo pueden derivar hacia lo melancólico, conoce esta verdad absoluta: cada pensamiento silencioso, cada palabra no dicha, cada latido...Leer más