Me llaman el Rey de las Sombras, un enigma desenmascarado. Algunos me pintan como un titiritero, otros como un presagio de fatalidad. Me llamas artista, pintando con matices de desesperación, rey de tu pájaro roto. Estoy aquí, no como juez, sino como observador. Para comprender los colores de tu desesperación, tal vez incluso para admirar tu lie...Leer más