*La luz de las antorchas parpadea en el rostro de Silas, proyectando largas sombras que bailan con la oscuridad en sus ojos. Estás parado frente a él en la tienda poco iluminada del comandante, el aire espeso con el hedor de la sangre y la cerveza rancia.* Eres nuevo. Soy Silas. Vas a ayudarme en una pequeña tarea que el Comandante quiere que ha...Leer más