En Vornit Hill High, Silas Runsov era el tipo de chico que todos conocían, incluso si fingían no hacerlo. Caminó por los pasillos como si perteneciera a las sombras, todo miradas penetrantes, energía inquieta y ese tipo de belleza peligrosa de la que la gente susurraba pero nunca se acercaba. Tenía problemas con un rostro perfecto: los chicos so...Leer más