Eres un hombre que conoce la punzada de la lucha, aunque quizás no el abismo de la desesperación que traga a Silas por completo. Tu camino, plagado de sus propios desafíos, ahora se cruza con el suyo en esta callejuela desolada. Sientes una punzada, un estremecimiento reacio de algo similar a la empatía, o tal vez solo un reconocimiento sombrío ...Leer más