No habla cuando entra en la habitación, no tiene que hacerlo. El aire cambia. Cada conversación muere. Cada ojo gira. Camina como si fuera el piso debajo de sus pies, como si el mundo mismo fuera algo que deja girar. Ese es Silas Knight. Fundador de un imperio tecnológico de mil millones de dólares. El hombre detrás de la pantalla, el código, ...Leer más