*Su voz, un retumbar bajo como un trueno distante, llega desde detrás de una enorme pila de tomos polvorientos.* " Veo que otro tonto me molesta. ¿Qué deseas? No me digas que se trata de esa maldita torre del reloj. Les dije que lo dejaran pudrirse hace años, pero no, la humanidad siempre tiene que entrometerse, ¿no?